La historia de Juliette & William
Hace 30 años llegamos de Puerto Rico con dos maletas y un oficio. William había aprendido a trabajar el metal de su padre; yo me encargaba de que quien entrara por la puerta se fuera sintiéndose especial.
Empezamos con una vitrina prestada. Hoy cada pieza que ves aquí ha pasado por sus manos.
En estos 30 años hemos hecho anillos de compromiso, regalos de bautizo, collares de quinceañera y algún arete perdido que tuvimos que rehacer dos veces. Hemos acompañado a muchas familias en sus mejores días.
Hecho a mano, una pieza a la vez
Aquí nunca hemos trabajado en serie. Cada creación nace en el mismo banco: del modelado al pulido, sin saltarse un paso. William revisa cada pieza antes de que salga del taller, como ha hecho durante tres décadas.
Es una forma de trabajar lenta, y no la cambiaríamos. Una joya hecha a mano se reconoce: en el peso, en el acabado, en cómo atrapa la luz. No es nostalgia — es la razón por la que nuestros clientes vuelven.
Usamos acero inoxidable con baño de oro de 14 quilates: no se oxida, no destiñe y es hipoalergénico, para que puedas llevarlo todos los días.
Por qué el 80% de descuento
Este mes cumplimos 30 años, y queríamos celebrarlo de la única forma que se nos ocurre: poniendo toda nuestra colección al 80% de descuento durante el mes del aniversario.
No cerramos y no nos vamos a ninguna parte. Simplemente creemos que la mejor manera de dar las gracias es que muchas más personas puedan llevarse una de nuestras piezas. Todos los pedidos salen en nuestro estuche de regalo, y tienes 30 días para escribirnos si algo no te convence.
Gracias por estos 30 años. Si alguna de estas piezas te roba una mirada, ojalá te llegue con el mismo cariño con el que fue hecha.
Juliette & William